Estimulación prenatal: buenos resultados
September 2, 2006Investigaciones cursadas por un equipo médico en las que participo demuestran efectos positivos en el desarrollo cognitivo y físico de los bebés que han recibido estimulación durante el embarazo y la primera infancia.

El desarrollo en el útero de un bebé es realmente complicado. A partir de una sola célula que se divide se crea primero una esfera, después un disco, y éste sufre plegamientos que originan la figura del bebé tal y como la conocemos al nacer. Son nueve meses de cambios constantes, de evolución progresiva determinada por múltiples factores biológicos, genéticos, alimenticios y ambientales.
Dentro de los factores ambientales no solamente se incluyen los hechos protagonizados por la madre durante el embaraazo. El niño comienza a desarrollar sus sentidos de forma progresiva, y realiza pruebas de todos y cada uno de ellos antes de contactar con el mundo exterior sin barreras. Además, hay estudios que ponen en envidencia el hecho de que durante el embarazo se establece un vínculo muy fuerte entre el bebé y la madre, y entre el bebé y el mundo exterior. Los sentidos del bebé se pueden desarrollar durante el embarazo, lo que puede llevar a unas mejores aptitudes del bebé para el arendizaje y el acondicionamiento en el mundo exterior.
GUSTO: el bebé saborea el líquido amniótico en el que está sumergido. A su vez, el líquido amniótico modifica su sabor en función de los alimentos que consume la madre. Por lo tanto, una dieta sana y variada estimulará las sensaciones del niño, a través de las moléculas que viajan por el líquido.
OLFATO: el líquido amniótico también se introduce por las fosas nasales del feto, generando un efecto similar al del gusto. Gusto y olfato son dos sentidos que se encuentran muy ligados durante toda la vida.
TACTO: el bebé se toca durante su estancia el el útero, experimentando la textura de su cuerpo y del entorno que le rodea.
OÍDO: los sonidos llegan al sistema auditivo del feto distorsionados por al barrera que supone el cuerpo de la madre. Sin embargo, el bebé oye e incluso presta atención a los sonidos que hay a su alrededor. Hablar al bebé mientras se encuentra en el cuerpo de la madre, contarle cuentos, o poner música suponen una estimulación para el feto. Por ejemplo, una determinada canción escuchada repetidas veces durante el embarazo puede tranquilizar al niño una vez que nazca.
VISTA: es el sentido menos desarrollado durante la vida intrauterina. Sin embargo, el bebé comienza a ver mientras se encuentra dentro de la madre, pudiendo, en su caso, distinguir pequeños brillos por transparencia del cuerpo materno.
Pero la estimulación del niño no se acaba en la estimulación de los sentidos. La madre transmite a su hijo sus sentimientos, aversiones y simpatías. Situaciones repetidas durante el embarazo que causen estrés a la madre causan también estrés al bebé, y le predisponen a determinadas respuestas durante el resto de su vida. Por eso, es importante un entorno estable, tranquilo y feliz durante el embarazo, de modo que la madre pueda cuidar de su hijo desde la concepción.
Por lo tanto, dieta y costumbres durante el embarazo pueden determinar el desarrollo de nuestro bebé durante el embarazo y su vida. El estado emocional de la madre es muy importante en las percepciones del niño mientras dure la gestación. Por lo tanto, las percepciones sensoriales y emocionales del feto durante el embarazo determinan aspectos de su carácter y de su forma de enfrentarse al mundo durante el resto de su vida.
