Alcohol…ese gran desconocido
September 3, 2006No podemos negar que las bebidas alcohólicas son parte de la cultura mediterránea a la que pertenecemos. El fruto de la vid ha estado presente en nuestras mesas (una vez fermentado) desde hace milenios. Hay estudios que defienden que el alcohol, en dosis moderadas, es incluso bueno para la salud (también hay estudios que dicen justo lo contrario). Sin embargo, una gran parte de la población adolescente y juvenil de España consume alcohol de forma descontrolada. Además, el inicio en el consumo se sitúa cada vez en una edad más temprana.
La principal razón de consumo obedece a las normas establecidas por el grupo social. Se incide en la creencia de que el alcohol produce unos beneficios necesarios para mantener unas buenas relaciones sociales: coger el "puntillo" se hace imprescindible para pasar un buen rato, aunque habitualmente se sobrepasa con creces ese "puntillo". El problema nace cuando consumir alcohol se convierte en un hábito de fin de semana, y posteriormente, en un hábito diario. El joven olvida las consecuencias negativas inmediatas que el consumo de alcohol le produce (énfasis en las emociones negativas, vómitos, la conocida "resaca"…) y ni se preocupa en los efectos a largo plazo, pues solamente aprecia las buenas sensaciones iniciales.
Es de vital importancia la divulgación de los efectos negativos del alcohol. A corto plazo puede producir déficit de atención, descontrol emocional y alteración en las relaciones sociales (aunque creas que eres muy gracioso cuando estás borracho a la gente le pareces desde pesado hasta asqueroso), alteraciones del sistema digestivo, modificaciones en el sistema circulatorio que conllevan pérdida de calor e hipotermia e, incluso, disminución de nivel de conciencia hasta llegar al coma etílico. el estado de coma se produce cuando el nivel de consciencia disminuye tanto que la persona no responde ni a estímulos verbales (hablarle) ni al dolor (por ejemplo, pinzar el músculo trapecio, entre el hombro y el cuello). En estos casos se debe avisar con urgencia a los servicios sanitarios, colocar al enfermo en posición lateral de seguridad (de lateral, en otro post explicaré cómo se hace) si conocemos el procedimiento y vigilar constantemente su respiración y pulso (ídem, en otro post explicaré cómo).
Pero el consumo de alcohol no sólo tiene consecuencias a corto plazo. A medio y largo plazo puede producir trastornos psiquiátricos (sobretod si hay antecedentes familiares o predisposición genética), alteraciones constantes en la conducta y la concentración, adicción ("alcoholismo") y su consecuente síndrome de abstinencia, diabetes (el alcohol contribuye al aumento de los niveles de glucosa en sangre, por lo que si el cuerpo se acostumbra a esta sustancia la persona se convierte en hipoglucémica -bajos niveles de glucosa en sangre- si no consume alcohol) y trastornos hepáticos graves (cirrosis alcohólica -el hígado se llena de tejido fibroso afuncional) entre otros cuadros. Además, se crea una dependencia absoluta del alcohol para cualquier relación social. Es decir, tu cuerpo sufre un grave deterioro.
Por lo tanto, tenemos que reflexionar sobre si de verdad merece la pena emborracharse todos los fines de semana. Si ya eres dependiente del alcohol hay muchas formas de recuperarse. Lo primero es acudir al médico, y apoyarse en los que te rodean. ADemás, hay asociaciones que trabajan en este campo, como por ejemplo "Alcohol y Sociedad".
Más información y ayuda en www.alcoholysociedad.org
