50 FORMAS DE AUTOAYUDA (21): I´m OK, you´re OK (Thomas A Harris)
October 14, 2006“Los juegos a los que jugamos”
I`m ok-you are OK es el título del libro de Thomas A. Harris, pero para entenderlo, hemos de hacer mención de la publicación de su mentor, Eric Berne. Freud analizaba a un paciente desde el punto de vista de que éste era el centro y las demás personas no eran importantes, sino meros objetos de relaciones. En cambio, Berne no estaba de acuerdo con esto, y desarrolló una teoría a la que llamó “análisis transaccional “. Él pensaba que el encuentro entre dos o más personas, una transacción, era la unidad básica de la psicoterapia. Una persona estimula, ya sea por palabra o acción, y otra responde (estímulo-respuesta). En lugar de preguntarle al sujeto sobre él mismo (como en el psicoanálisis) uno podría determinar el problema simplemente siendo testigo de lo que en realidad dice o hace en el curso de una transacción, es decir, viendo cómo actúa y cómo se comporta de cara a los demás. Según Berne, desde tu infancia te marcas unas “metas” o tienes unos objetivos que los irás desarrollando a lo largo de tu vida, pero has de tener en cuenta tus limitaciones, ya que con ellas evitas depresiones e impotencia para resolver lo que te has propuesto.
Berne decía que había que crear un vocabulario preciso para describir las interacciones y los sentimientos humanos y así la tarea del psicoanalista sería más fácil, ya que este vocabulario todo el mundo podría entenderlo y usarlo. Con él, preguntaría al paciente qué meta no había logrado y le ayudaría a hacerlo. Este nuevo método fue la esencia de la auto-ayuda.
Tu familia mental: Padre, Adulto y Niño
Harris usó el trabajo de Berne, pero en vez de analizar a la persona en el curso de una transacción, se concentró en voces internas que nos hablan todo el rato en forma de caracteres arquetípicos. Éstas son el Padre, el Adulto y el Niño, que son las que guían nuestros pensamientos y decisiones para actuar de una forma u otra en una transacción. Para él, el adulto era la voz de la conciencia; el niño simplemente obedece, es decir, no razona ni se para a pensar si lo que le dicen está bien o está mal; y el padre está lleno de prejuicios. Es el razonamiento, la conciencia, o sea, el adulto, el que compara lo que haría el niño y lo que haría el padre, y ver si es apropiado para una determinada situación. Por ejemplo, si te vas de vacaciones, y tienes hecha la reserva en un hotel, cuando llegas al hotel te dicen que ha habido un fallo, que no tienes reservada ninguna habitación. Si actuases como el niño, te cogerías una rabieta, en cambio, actuando como un adulto, decides aceptarlo por el momento, calmarte, y buscar una solución.
Harris incluye muchos ejemplos de conversación que revelan que hay personas atrapadas en el niño o en el padre, mostrando problemas de racismo u otros prejuicios. Según Harris, tener consciencia de estas voces internas es la clave para ser personas exitosas y prometedoras.
¿ I´m Ok- you are ok?
Harris observó que de niños siempre decimos que estamos mal, que ojalá fuésemos más mayores (ejemplos de frases como: “es que ellos no tienen colegio, no tienen exámenes, ganan dinero…), en cambio cuando te vas haciendo más adulto, y ya tienes tu propia independencia (no estás protegido por tus padres), cambias radicalmente de idea y eres tú quien les dices a tus hijos que la vida de niño es la mejor, que es cuando mejor se está, sin preocupaciones. Para Harris, lo que todo el mundo el mundo debería hacer, es vivir la infancia sin preocupaciones, disfrutando de todo, pero una vez se es adulto, no apenarte por ello, sino hacer frente a tus poblemas y vivir la vida de una forma relajada y positiva.
Miriam Ordóñez Vicente
3º Medicina
