50 FORMAS DE AUTOAYUDA (23): Marco Aurelio - Meditaciones

October 21, 2006

Esta forma de autoayuda se basa en el pensamiento de Marco Aurelio, que fue emperador romano durante 19 años, entre el 161 y el 180 d.C. Aparece representado en las películas de La caída del Imperio Romano y Gladiator, aunque, no existen evidencias históricas de que fuese asesinado por su hijo tal y como se muestra en ambas películas. Lo que si es cierto es que vivió un periodo con crecientes dificultades para el imperio, pero a pesar de todo su gran gestión hace que se le considere un gran gobernante, dando su muerte inicio al declive de Roma.
Además de emperador, Marco Aurelio fue filósofo, y tras su muerte se le idealizó como prototipo de rey-filósofo. En concreto perteneció a la corriente estoica, quedando reflejado este pensamiento en su obra Meditaciones, publicada en el siglo XVI, aunque no fue escrita con este fin.
Esta escuela fue fundada en Grecia durante su época helenística, en torno al año 300 a.C. por Zenón de Citio. Se basará en la idea de la existencia de una ley universal llamada logos o fatum, y que equivaldría al destino, de tal manera que el hombre no puede huir de lo que dicha ley le depara.
Sin embargo, su filosofía destacará por su ética, debido a que al igual que otras corrientes de su época, como el epicureismo, buscará la utilidad práctica, siendo su objetivo guiar al individuo hacia la felicidad (filosofias eudaimonistas), que es su ideal de sabio. Y de hecho, el gran logro de esta escuela, y que la hace seguir siendo aún hoy actual, es el ideal de sabio que propugna y su forma de afrontar la vida. Asumen que el mundo es imperfecto, pero eso no debe alteran nuestra alma, debemos rechazar ser miserables por las dificultades de la vida, y para ello establecen que el hombre sabio es aquel que se basa en los siguientes principios:
·        Cumplir con nuestro deber y ser consecuente de nuestras acciones, asumiendo los aciertos y errores, las cosas que salen bien, y las que salen mal, pero sin hundirse, porque la vida sigue.

Ser igual que el promontorio contra el que sin interrupción se estrellan las olas. Éste se mantiene firme, y en torno a él se adormece la espuma del oleaje. «¡Desdichado de mí, porque me aconteció eso!» Pero no, al contrario: «Soy afortunado, porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción, ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro.»

·        Aceptar las cosas, sucesos y personas tal y como son, no como a nosotros nos gustaría que fuesen, porque no las podemos cambiar.

Comienza cada día diciendote a ti mismo: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Todo eso les acontece por ignorancia de lo bueno y lo malo. Pero […], ninguno de ellos puede herirme, pues ninguno me cubrirá de vergüenza.

·        Dominar las pasiones y deseos, lo que se conoce como estado de apatía.
·        No temer a la muerte.
Para ello es necesario
·        Actuar con la razón.
·        Ser autónomos, no influenciables.
Además, también defienden:
·        Defienden como preferible buscar el bien común sobre el propio, y es que debemos hacer un esfuerzo por ver no solo con nuestros ojos, sino también con los ojos de los demás.
·        Sin embargo, no debemos de juzgar a las personas ni sus acciones, porque se nos escaparían muchos aspectos.
A todo lo comentado hay que añadir como gran mérito del pensamiento estoico el que se preocupa de que nos acordemos solo de las cosas que de verdad importan, y no nos alejemos de ellas, dirigiendo nuestra mente hacia cosas banales o superficiales, lo que se puede resumir en la frase No sudes por pequeñas cosas. Un ejemplo es este fragmento:
Todas las cosas se difuminan en la historia, y en un pequeño momento son cubiertas por el olvido. Incluso en los hombres cuya vida era un resplandor de gloria, ésta viene para irse; igual que a los demás, cuando ya han liberado su último suspiro, en palabras de Homero, “están olvidados para la vista y las palabras de los demás”. Después de todo, ¿qué es la fama inmortal? Un objeto vacío y hueco.

A pesar de que Marco Aurelio vivió en el siglo II d.C., aún hoy su pensamiento sigue siendo actual, ya que debemos asumir las cosas tal y como son, buenas o malas.

Eloy Gómez