Psi 13.- Perspectiva fenomenológica

December 7, 2006

-PEVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA
1. La Psicología Experimental → Conductismo
            -Wundt y Fechner
            -basada en datos empíricos y mesurables
            -escuelas: Reflexología de Pavlov en Rusia; Conductismo de Watson y Neoconsuctismo de Skinner en EEUU
            -alejamiento de la Filosofía racional francesa de la Filosofía empirista inglesa

 

2. La Psicología Clínica → Psicoanálisis
            -Freud
            -Adler
            -Jung

 

3. La Psicología Humanística
            Diversos autores europeos y americanos, percibían al pensamiento freudiano como excesivamente patologista, etnocéntrico y patriarcal. Empezó entonces la necesidad de una Psicología que no pretendiera exclusivamente asistir a la persona relativamente sana (o neurótica moderada) en función del estudio de la persona enferma (neurótica grave y psicótica) sino, incluir también el estudio de la persona sana e incluso de las personas sobresalientes, para desde allí, ayudar a la persona enferma.            La nueva propuesta consiste entonces en dejar de pensar en términos de enfermedad, ya sea presente o futura, para pasar a concebir la vida en términos de una liberación ilimitada de potenciales bio-psico-sociales, puesto que no hay mejor sistema de salud que una vida plena, creativa y caracterizada por el despliegue de las propias potencialidades.
            Destacan diversas escuelas y autores, tales como:
·        la Psicología Humanística propiamente dicha de Maslow.
·         el Existencialismo;
·         la Terapia Gestalt de Perls;
el Enfoque Personalista de Rogers.

 

4. La Psicología Transpersonal
            -Jung, Assagioli, Grof, Víktor FRANKL, Wilber, Daniel Goleman…
            -Búsqueda del ser, el significado y la experiencia vivida de la trascendencia

            A finales de los sesenta, los mismos autores que generaron el nacimiento de la Psicología Humanística, comienzan a percibir, en la observación de los individuos y los grupos, que el desarrollo personal suele llegar a un límite, a un abismo, frente al cual no tiene respuestas. Una vez que el individuo  ha alcanzado un nivel elevado de desarrollo y crecimiento personal, necesariamente comienzan a aparecer preguntas, dudas y cuestionamientos existenciales que llevan la mirada hacia la trascendencia, hacia los temas últimos.

Fenomenología y existencialismo
La fenomenología, que surgió a finales del siglo XIX, es un completo y cuidadoso estudio de los fenómenos descrita por el filósofo Edmund Husserl(1859-1938). Los fenómenos están constituidos por el contenido de la consciencia, las cosas, cualidades, relaciones, eventos, pensamientos, imágenes, memorias, fantasías, sentimientos, actos, etc., que experimentamos. La fenomenología es un intento de permitir que estas experiencias nos “hablen”, se manifiesten de manera individual. Por tanto el método fenomenológico puede caracterizarse por dos aspectos: su carácter descriptivo y su énfasis en lo individual.
El dualismo objetividad-subjetividad se desvanece al acercarnos al fenómeno de de esta manera, pues lo concebimos a través de nuestra consciencia, coloreándolo de subjetividad. Por ello la fenomenología nos pide que dejemos que aquello que estamos estudiando se nos revele.  
 El intento de separar entre el sujeto y el objeto es también compartido por la filosofía existencial de Heidegger, Sastre, Jaspers y Scheler. Los existencialistas más destaca­dos rechazan el psicoanálisis y el conductismo por considerarlos enemigos de la razón y sim­plistas para la tarea de definir y operar con los problemas humanos debido a que consideraban al sujeto en sus partes, y el individuo sólo puede entenderse como un todo integrado.
 El problema de la existencia no es el ajustamiento del sujeto a lo externo —como las convenciones o las circunstancias—, sino el descubrimiento del propio ser del individuo tal como emerge y fluye a través del contacto con el mundo, en su relación con el mundo. (Binswanger).
Introducción a la psicología humanista
            El Humanismo surge en torno al año 1960 como una tercer fuerza, frente a las dos corrientes que hasta entonces procuraban explicar y actuar sobre la conducta humana conocidas en general como Psicoanálisis y Conductismo. Los puntos más significativos de ella son:  
-Reconocer la prioridad de la experiencia inmediata, pues es este el modo en que se nos ofrece el mundo y así lo vivimos y lo experimentamos antes de cualquier conceptualización y aparición de significados.
-Comprensión de la naturaleza de la conciencia y de la conducta: la importancia de la conciencia radica en la intencionalidad, ya que la conciencia,  lo es de algo, se trata, pues de estar abierto o dirigido hacia el mundo; de esto se deriva la conducta.
-Adopción de un enfoque inicialmente descriptivo: permitir al fenómeno que hable y así podrá desvelar algo que no está inicialmente a la vista, así podemos diferenciar lo que ofrece el fenómeno de por sí y lo que añade el hombre.
-Máxima relevancia a los presupuestos del Humanismo: ser fiel al hombre (con todas las características específicamente humanas), concediendo especial atención a los fenómenos típicamente humanos (libertad, elección, creatividad, amor, muerte…).y la relación entre los elementos, que los da sentido.
La fenomenología descriptiva ha enriquecido nota­blemente la psicopatología, ahora se entienden las enfermedades mentales como consecuencia de la parálisis del impulso vital (élan vital) que le lleva a ser una persona “completa”, autorrealizada.

 

Abraham Maslow (1908-1951)
Teoría:
Maslow propuso que estamos motivados por una serie de necesidades, las cuales esquematizó en una pirámide que consta de 5 niveles:
  1. En la base de la pirámide se encuentran las necesidades fisiológicas, tales como hambre y sed; solo si estas necesidades están cubiertas podemos acceder al segundo nivel de la pirámide:
  2. En este segundo nivel encontramos las necesidades de seguridad: sentir que el mundo está organizado y que es predecible; sentirse a salvo, seguro y estable.
  3. El tercer nivel es de las necesidades de pertenencia y amor: amar y ser amado, pertenecer, aceptado, evitar la soledad y la alienación (deshumanización y negación de ser humano). Es decir, de socializarnos con el resto de seres humanos con los que convivimos, establecer relaciones.
  4. Cubiertos estos tres niveles, accedemos al cuarto, que es el de las necesidades de estima: autoestima, obtención de logros, competencia e independencia; reconocimiento y respeto por parte de los demás.
  5. Por ultimo, accedemos al 5º nivel, el de las necesidades de autorrealización, definida por Maslow como la necesidad de estar a la altura ante nuestro potencial más pleno y único: de llevar a cabo nuestros proyectos elegidos por nosotros mismos, es decir, fluir como persona individual, ser únicos.

El autor también habla de los 4 primeros  niveles en términos de homeostasis, que es el principio a través del cual opera nuestro termostato de forma equilibrada: cuando hace mucho frío, encendemos la calefacción; cuando hace mucho calor, apagamos el calentador. Maslow extiende el principio de la homeostasis a las necesidades, tales como la seguridad, pertenencia y estima (2º, 3º y 4º nivel).

Si no tenemos cubiertas nuestras necesidades físicas básicas (nivel 1), si estamos viviendo bajo circunstancias amenazantes (nivel 2), si estamos aislados de los demás (nivel 3), o si no tenemos confianza en nuestras habilidades y por tanto estima (nivel 4), podremos seguir sobreviviendo, pero no viviendo. Por tanto los 4 primeros niveles de la pirámide corresponden  las llamadas necesidades de déficit o Necesidades-D. Si no tenemos demasiado de algo (tenemos un déficit), sentimos la necesidad. Pero si logramos todo lo que necesitamos, no sentimos nada, a menos que lo perdamos.

Maslow considera a todas estas  4 necesidades como esencialmente vitales. Incluso el amor y la estima son necesarias para el mantenimiento de la salud. Afirma que todas estas necesidades están construidas genéticamente en todos nosotros, como los instintos. Para Maslow, las personas que haya tenido problemas significativos a lo largo de su desarrollo (por ejemplo, periodos más o menos largos de inseguridad o rabia en la infancia, o la pérdida de un miembro familiar por muerte o divorcio, o rechazo significativo y abuso) podrían “fijar” este grupo de necesidades para el resto de su vida, serían pues, problemas no resueltos.

Esta es la comprensión de Maslow sobre la neurosis. Por ejemplo, una persona que de niño pasara calamidades, cuando llega a adulto, aunque tenga todo lo que necesita; se puede sentir necesitado obsesivamente por tener dinero y ahorrar constantemente. Eso se explica a que se ha fijado un grupo de necesidades, en este caso de seguridad (2º nivel de la pirámide) que le impide llegar a la autorrealización.

Características de la persona autorrealizada

El estudio de Maslow  se desarrollo en torno a grandes celebridades de la Historia, como Lincoln, Jefferson y Roosevelt, se centró en sus biografías, escritos, actos y palabras de aquellos a los que conoció personalmente. De estas fuentes, desarrolló una lista de cualidades similares a todo el grupo.

Estaban centrados en la realidad (discernían entre lo que es falso o ficticio de lo que es real y genuino), centrados en el problema, personas que enfrentan los problemas de la realidad en virtud de sus soluciones, no ante los que se someten.

Eran personas que orientaban su vida hacia objetivos concretos que los hacían sentirse realizado., en ocasiones. Creían que los fines no necesariamente justifican los medios y que los medios pueden más importantes y fines en sí mismos.

Poseían también una manera peculiar de relacionarse con los demás. En primer lugar, tenían una necesidad de privacidad, y se sentían cómodos estando solos. Eran relativamente independientes de la cultura y el entorno, apoyándose más en sus propias experiencias y juicios descartando el etnocentrismo; poseían lo que Maslow llamaba valores democráticos, o sea, que eran abiertos a la variedad étnica e individual, e incluso la defendían, ya que tenían interés social, compasión y humanidad.

Y disfrutaban de las relaciones personales íntimas con pocos amigos cercanos y miembros familiares, más que un montón de relaciones superficiales con mucha gente.
            Tenían un sentido del humor no hostil, prefiriendo las bromas a costa de sí mismos o de la condición humana, esto no afectaba a su autoestima, pero nunca dirigida a otros. Poseían además una cualidad llamada aceptación de sí mismo y de los demás, lo cual implica que preferían aceptar a las personas como eran, más que querer cambiarlas. La misma actitud la tenían consigo mismos: si tenían alguna cualidad que no fuese dañina, la dejaban estar. En consonancia con esto surge la espontaneidad y simplicidad: ellos preferían ser ellos mismos antes que pretenciosos o artificiales, no tenían miedo a  actuar como niños.
Así mismo, estas personas tenían una cierta frescura en la apreciación; una habilidad para ver cosas, incluso ordinarias, como preciosas. Por consiguiente eran creativos, inventivos y originales. Y, finalmente, tenían una tendencia a vivir con mayor intensidad las experiencias que el resto de las personas, incluso con un componente espiritual que sobrepasaba el nivel de conciencia común (lo que dio pie a la concepción de la psicología transpersonal).
Rogers
Coincide en muchos de los puntos con Maslow, para él las personas eran básicamente buenas y su objetivo era lograr la autorrealización. Hace una curiosa analogía al comparar a las personas y a su crecimiento personal como una bellota, que a no ser por condiciones negativas opresivas del ambiente, está preparada para el desarrollo y la autorrealización y el crecimiento.
Para Rogers las personas estimulan su crecimiento cuando reúnen estas 3 condiciones: autenticidad, aceptación y empatía.
-Autenticidad y aceptación: las personas impulsan su crecimiento en la medida en que son tolerantes, es decir,  en que ofrecen una visión positiva incondicional, actitud gracias a  la cual actuamos libremente, confesando nuestros peores sentimientos sin recurrir a la hipocresía y advirtiendo que, de igual manera, nos aceptan. En ello basamos el mantenimiento de un buen matrimonio, una amistad íntima, en definitiva, de ser espontáneos, mostrarnos tal y como somos, y no tener miedo a  perder la estima de los demás.
-Empatía: su desarrollo en las relaciones interpersonales fomenta el crecimiento, para ello es imprescindible compartir sentimientos, reflejar los nuestros, escuchar con verdadero interés. Es la fuerza más potente del cambio.
Autenticidad, empatía y aceptación serían pues las bases del camino hacia la autorrealización, de la misma manera que el agua, el sol y los nutrientes lo son para el proceso que experimenta la bellota hasta que se convierte en un roble.

En esto se basa la terapia humanista, para que el paciente “fluya” libremente en la entrevista se debe dar estas tres condiciones entre el terapeuta y él. Además también debe ser a base de la relación entre el resto de los seres humanos: profesor-alumno, líder-grupo, etc.

Evaluación del yo
Tanto para Maslow como para Rogers, un rasgo importante de la personalidad es el concepto de sí mismo. Si a ala pregunta de “¿Quién soy?”, las respuestas del paciente son positivas, denotará que actúa y percibe el mundo de forma positiva; si por el contrario, la respuesta es negativa, el paciente no se acerca al “yo”que le gustaría ser, tendrá una visión negativa del mundo, su autoestima será baja y no llegará a un nivel de autorrealización que ocupa la cúspide la de pirámide de Maslow, pues tendrá algún déficit en las necesidades de la base de la pirámide. 
Por lo tanto, un objetivo positivo para los terapeutas (así como maestros y líderes) debe ser ayudara a los demás a  conocerse, aceptarse y ser sinceros con ellos mismos.
En concordancia con lo expuesto anteriormente, mediante cuestionarios, los psicólogos humanistas estudiaban la personalidad de las pacientes, con el fin de que evaluaran su propio concepto del “yo”. En estos cuestionaros los pacientes tenían que describirse a sí mismos, contestando tanto a cómo son (“yo” real) como a cómo les gustaría ser realmente (“yo”ideal).
Cuando el yo ideal y el yo real coincidían, significaba que los pacientes tenían un buen concepto de sí mismo, positivo. Durante el transcurso de la terapia también se evaluaba el crecimiento de las personas, fijándose en qué grado en el que el yo real se aproximaba al yo ideal.
No se trataba  de que las personas respondieran a unas preguntas acotadas, si no a que se estableciera una conversación íntima en la que la persona pudiera expresar sus experiencias de manera cómoda,  que fuera mejor comprendida.
Causas de patología
Rogers definió la neurosis como la desincronización de ambos “yo”, sería, pues, una patología derivada de la no autorrealización: cuando te encuentras en una situación donde existe una incongruencia entre tu imagen de ti mismo y tu inmediata experiencia de ti mismo (entre tu Ideal del yo y tu Yo) te encontrarás en una situación amenazante. Por ejemplo, si te han enseñado a que te sientas incómodo cuando no saques  matrícula en todos tus exámenes, situaciones especiales como los exámenes, traerán a la luz esa incongruencia; te sentirás amenazado ante ellos.
Esta situación amenazante te puede llevara a la ansiedad., que es una señal que indica que existe un peligro potencial que debes evitar. Una forma de evitar la situación es huimos psicológicamente, usando las defensas. Por tanto la ansiedad en una situación derivada de la incongruencia entre los dos “yo” ante una determinada situación.
Rogers define dos defensas: negación y distorsión perceptiva:
- Negación: al igual que en la teoría freudiana, se trata de bloquear por completo la situación amenazante. Un ejemplo sería el de aquel que nunca se presenta a un exámen, o que no pregunta nunca las calificaciones, de manera que no tenga que enfrentarse a las notas finales (al menos durante un tiempo). La negación de Rogers incluye también lo que Freud llamó represión: si mantenemos fuera de nuestra conciencia esa realidad incongruente (nos negamos a recibirlo), seremos capaces de evitar la situación amenazante (otra vez, al menos por el momento).
    - La distorsión perceptiva es una manera de reinterpretar la situación de manera que sea menos amenazante. Un estudiante que está amenazado por las calificaciones y los exámenes puede, por ejemplo, desviar la culpa hacia el profesor por inseguridad personal, es decir, por no estar autorrealizado.
 Para el neurótico, cada vez que usa una defensa, se crea una mayor distancia entre lo real y lo ideal. Se va tornando cada vez más incongruente, cada vez está menos autorrealizado, encontrándose cada vez más en situaciones amenazantes, desarrollando mayores niveles de ansiedad y usando cada vez más y más defensas…se sumerge en un círculo vicioso del que es difícil salir.
     Para Rogers la psicosis surge cuando “las defensas se sobresaturan y el mismo sentido del “yo”se “esparce” de forma incoherente. Su propia conducta tiene poca consistencia y estabilidad, vemos cómo tiene “episodios psicóticos”; episodios de comportamientos extraños. Sus palabras parecen no tener sentido. Sus emociones suelen ser inapropiadas. Puede perder su habilidad para diferenciarse como persona individualizada y volverse desorientado y pasivo

Modelo de persona funcional al completo

     Como Maslow, Rogers solo se interesa por describir a la persona sana. Su término es funcionamiento al completo y comprende las siguientes cualidades:
1. Apertura a la experiencia. Esto sería lo opuesto a la defensividad. Es la percepción precisa de las experiencia propias en el mundo, incluyendo los propios sentimiento y aceptando la realidad. Los sentimientos son una parte importante de la apertura, si no puedes abrirte a tus propios sentimientos, no podrás abrirte a la actualización.
2. Vivencia existencial. Corresponde  a vivir en el aquí y ahora. Rogers, siguiendo su tendencia a mantenerse en contacto con la realidad, insiste en que no vivimos en el pasado ni en el futuro. Sin embargo, esto no significa que no debamos aprender de nuestro pasado, ni que no debamos planificar o ni siquiera soñar despiertos con el futuro. Simplemente, debemos reconocer estas cosas por lo que son: memorias y sueños experimentados en un presente.
3. Confianza organísmica. Debemos confiar en nosotros, hacer aquello que creemos que está bien; aquello que surge de forma natural, ser sinceros con notros mismos. Esto ha suscitado numerosas críticas, pues de la máxima: “sí, no hay problema, haz lo que te surja” se podría derivar el individualismo y el egoísmo. Pero a lo que Rogers se refiere es a la confianza en el propio yo; en sí mismo, y la única manera que tienes para conocer lo que es verdaderamente tu “yo” es abriéndote a la experiencia a través de la vivencia existencial. En otras palabras, la confianza organísmica asume que está en contacto con la tendencia actualizante.
4. Libertad experiencial. Para Rogers era irrelevante que las personas tuvieran o no libre albedrío. Nos comportamos como si lo tuviéramos. No quiere decir, por supuesto, que somos libres para hacer lo que nos dé la gana: estamos rodeados de un universo determinista al que tenemos que adaptar nuestras posibilidades. Realmente nos sentimos libres cuando se nos brindan las oportunidades. La persona que funciona al cien por cien reconoce ese sentimiento de libertad y asume las responsabilidades de sus oportunidades.
5. Creatividad. Si te sientes libre, autorrealizado, actuarás acorde con esto y participarás en el mundo. Una persona completamente funcional, en contacto con la actualización se sentirá obligada por naturaleza a contribuir a la actualización de otros. Esto se puede hacer a través de la creatividad en las artes o en las ciencias, a través de la preocupación social o el amor paternal, o simplemente haciendo lo mejor posible el trabajo propio.

 

LAS TERAPIAS HUMANÍSTICAS

 

            El enfoque humanístico insiste en nuestra capacidad inherente para la autorrealización. Por ello, los terapeutas humanísticos tratan de facilitar la realización personal al hacer que cobremos mayor conciencia y aceptación de nosotros mismos. A diferencia de los psicoanalistas, los terapeutas suelen centrar su atención en:
  • El presente, en lugar del pasado.
  • El tomar conciencia de los sentimientos (una de las 15 competencias de la inteligencia emocional) a medida que surgen, en lugar de desentrañar los hondos orígenes de esos sentimientos.
  • El “material” consciente, más que en el material inconsciente.
  • El responsabilizarse de inmediato por los sentimientos y actos propios, en vez de ir en busca de los obstáculos ocultos que nos hacen actuar de tal o cual modo.
  • El lograr el desarrollo y la realización de la persona, antes que dedicarse tratar curar traumas.

 

TERAPIA FOCALIZADA EN LA PERSONA (ROGERS)
            La terapia humanística mejor conocida y utilizada es de la creación de Carl Rogers (1961, 1980), es decir, el enfoque de la personalidad, centrado en la persona. Dado que el terapeuta procura centrar su atención en las autopercepciones conscientes de la persona antes que en las interpretaciones del terapeuta, esta terapia se denomina focalizada en la persona (o, como Rogers diera en llamarla en un principio, centrada en el cliente). También se la llama terapia no directiva o no rectora, porque el terapeuta escucha sin formular juicios ni interpretaciones, en lugar de guiar a su paciente hacia determinadas introspecciones.
            En la creencia de que poseemos en nuestro fuero interno capacidades necesarias para nuestro desarrollo, Rogers alienta a los terapeutas a demostrar autenticidad, aceptación y empatía, cualidades que, de acuerdo con su opinión, les permiten a los clientes aceptarse tales y cuales son y, de ahí, poder cumplir con el potencial propio. Cuando el terapeuta se “desnuda” y expresa sus verdaderos sentimientos sin rodeos, cuando permite que el “cliente” se sienta aceptado incondicionalmente y cuando demuestra comprender a fondo sus sentimientos, el cliente crecerá en autocomprensión y autoaceptación.
            La técnica de Rogers, de escucha activa o comprensión auditiva activa (el repetir reelaborando y el aclarar lo dicho por la persona y aceptándolo) se ha convertido en técnica que usan los servicios de asesoramiento de muchos colegios, universidades y clínicas estadounidenses. El terapeuta o el asesor escucha atentamente y sólo interrumpe para repetir, con otras palabras, lo que el cliente parece quiere expresar; para indicar que concuerda con lo expresado o para solicitar alguna que otra aclaración.
            El terapeuta que focaliza su tratamiento en la persona trata de lograr un espejo psicológico que ayude al cliente a tener una visión más clara de sí mismo. Pero Rogers reconoce que no se puede ser no directivo del todo, también señala que lo más importante que puede hacer el terapeuta es aceptar y comprender al cliente. En este contexto de aceptación, las personas terminan aceptando también hasta lo más feo e indeseable que tienen en sí, sentir que tienen “valor”, sentirse “realizadas”.
Ø       Técnicas de evaluación de entrevistas: Esquema de Rogers
                Carl Rogers lo estableció con la finalidad de evaluar la calidad de una relación empática. Las siete áreas son: 
·         ÁREA I: COMPRENSIÓN EMPÁTICA.- Consiste en englobar los sentimientos de los entrevistados en un marco de comprensión. Evalúa si un entrevistador comprende el mensaje del entrevistado.
·         ÁREA II: COMUNICACIÓN DE RESPETO.- Valora el respeto a la hora de juzgar el problema del entrevistado como algo normal y natural. Se trata de intentar que no se sienta raro e incómodo con su problema.
·         ÁREA III: CONCRETEZ EN LA EXPRESIÓN.- Se busca la expresión directa de sentimientos y experiencias. Hay que estimular al paciente para que lo haga, sin dar por hecho cosas ni sacar conclusiones precipitadas.
·         ÁREA IV: AUTENTICIDAD Y CONGRUENCIA.- Tiene que existir congruencia entre nuestras respuestas y lo que el paciente expresa. No hay que contestar de manera huidiza ni ser generalista sobre sus problemas.
·         ÁREA V: AUTORREVELACIÓN FACILITADORA.- El entrevistador aporta experiencias personales para facilitar la revelación del paciente. Si nos ponemos en su lugar, el paciente se da cuenta de que entendemos lo que nos comunica.
·         ÁREA VI: CONFRONTACIÓN EN PROCESOS INTER-INTRAPERSONALES.-Se basa en la comunicación no verbal, tanto del paciente como del entrevistador. Tiene que haber congruencia entre gestos y palabras. 
·         ÁREA VII: INMEDIATEZ EN LA RELACIÓN.- Considera la capacidad del entrevistador para reaccionar ante los comentarios del paciente que se refieren al propio entrevistador.
                Cada una de estas áreas se valora en cinco niveles, correspondiendo el primer nivel a la falta de empatía por parte del entrevistador, y el cuarto nivel a un alto grado de empatía.

 

GRUPOS DE DESARROLLO HUMANÍSITCO
            El contexto social de la terapia de grupo le permite a los integrantes testear las conductas viejas y nuevas en otros y descubrir que los demás tienen los mismos problemas que uno.
            Se comenzó a formar grupos de encuentro, cuyas experiencias, cargadas de emotividad, se caracterizan por lo honrado y por lo abierto. Han influido en diversas clases de grupos de autoayuda (para drogadictos, divorciados…).
            El propósito de los grupos de encuentro radica en:
a)      Proporcionar una breve experiencia de intimidad psicológica,
b)      ayudar a que la gente se conozca cada vez más a sí misma y aprenda a comunicarse mejor, a expresarse sin rodeos y a escuchar con empatía.
            Cuando se forma un grupo de encuentro, por lo regular los participantes se muestran inseguros, a veces frustrados porque el conductor o líder no parece querer dirigir. Paulatinamente, comienzan a revelar los sentimientos que experimentan para con personas fuera del grupo y, después, para con las que conforman el grupo. A medida que crece la confianza, los integrantes empiezan a ofrecerse mutuamente respuestas o retroalimentación muy distintas d leas que reciben, por lo regular, de la sociedad convencional y reservada. Muy a menudo, descubren una cercanía, una calidez que no se experimenta en la vida diaria.
           
VÍCTOR FRANKL

            Tanto la teoría como la terapia de Víctor Frankl se desarrollaron a partir de sus experiencias en los campos de concentración nazis. Al ver quien sobrevivía y quién no (a quién se le daba la oportunidad de vivir), concluyó que el filósofo Friederich Nietszche estaba en lo cierto: “Aquellos que tienen un por qué para vivir, pese a la adversidad, resistirán”. Percibió que las personas que tenían esperanzas de reunirse con seres queridos o que poseían proyectos que sentían como una necesidad inconclusa, o aquellos que tenían una gran fe, parecían tener mejores oportunidades que los que habían perdido toda esperanza.

            Su terapia se denomina logoterapia, de la palabra griega logos, que significa estudio, palabra, espíritu, Dios o significado, sentido, siendo ésta última la acepción que Frankl tomó, por lo que surgió el concepto de la voluntad de sentido.

            Víctor Frankl ha señalado que la motivación primaria humana consiste en la búsqueda de significado de la vida: los factores ambientales, la herencia y los instintos no son necesariamente determinantes de la conducta; el hombre tiene libertad para definir sus propios actos. El hombre no se mueve por placer, aunque el placer acompañe a sus logros; el individuo se mueve por su deseo de «captar el significado», por un experientciales, en la medida en que el sujeto pierde el sentido de su vida se acerca a lo psicótico.

Ø      ¿Cómo hallamos nuestro sentido? La voluntad de sentido

            Frankl nos presenta tres grandes acercamientos:

            1º.        A través de los valores experienciales.- o vivenciar algo o alguien que valoramos. Aquí se podrían incluir las experiencias pico de Maslow y las experiencias estéticas como ver una buena obra de arte o las maravillas naturales. Pero nuestro ejemplo más importante es el de experimentar el valor de otra persona, p.e. a través del amor. A través de nuestro amor, podemos inducir a nuestro amad@ a desarrollar un sentido, y así lograr nuestro propio sentido.

            2º.        A través de valores creativos.- es como “llevar a cabo un acto”. Esta sería la idea existencial tradicional de comprometerse con el proyecto de su propia vida. Incluye la creatividad en el arte, música, escritura, invención y demás. También incluye la generatividad de la que Erikson habló: el cuidado de las generaciones futuras.
            3º.        A través de los valores actitudinales.- Estos incluyen tales virtudes como la compasión, valentía y un buen sentido del humor, etc. Pero el ejemplo más famoso de Frankl es el logro del sentido a través del sufrimiento. Con un sentido, el sufrimiento puede soportarse con la dignidad.

            No obstante, al final, estos valores experienciales, creativos y actitudinales son meras manifestaciones superficiales de algo mucho más fundamental, el supra-sentido. Aquí podemos percibir la faceta más religiosa de Frankl: el supra-sentido es la idea de que existe un sentido último en la vida; sentido que no depende de otros, ni de nuestros proyectos o incluso de nuestra dignidad. Es una clara referencia a Dios y al sentido espiritual de la vida.

            “Logos es más profundo que la lógica”, decía, y es hacia la fe adonde debemos inclinarnos.

            En “El hombre en busca de sentido” (Frankl): En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. Sus palabras un temple esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.

            Detalles clínicos

            Víctor Frankl cree que el vacío existencial se llena con frecuencia de ciertos “círculos viciosos” neuróticos. Aquí reside la idea de ansiedad anticipatoria: alguien puede estar tan asustado de sufrir ciertos síntomas relacionados con la ansiedad, que llegar a tener esos síntomas se torna inevitable. La ansiedad anticipatoria causa aquello mismo de lo que la persona está asustada. Los tests de ansiedad son un ejemplo obvio: si tienes miedo de fracasar en los exámenes, la ansiedad llegará a prevenirte de hacer bien los exámenes, conduciéndote a tenerles siempre miedo. De esta forma, habría que aprender a sacar provecho de este miedo para utilizarlo como estímulo.

            Una parte de la logoterapia utiliza así mismo estos términos: la intención paradójica es desear precisamente aquello de lo que tenemos miedo. El tratamiento paradójico de las neurosis obsesivo-compulsivas es un resul­tado de esta orientación. Las conductas obsesivo-compulsivas del paciente son «prescritas por el terapeuta». Su aparente falta de significado queda asumida por un marco de referencia superior: la orden del terapeuta, que les da sentido. El miedo a volverse loco que refieren algunos sujetos en sus entrevistas sería el miedo a perder «el significado de la existencia»; la posibilidad de quedar «alienado», de sentirse extranjero en la propia casa, eso atemoriza al paciente.
            Ejemplo: relacionado con los trastornos del sueño: siguiendo a Frankl, si sufres de insomnio, no te pases la noche dando vueltas, contando ovejas, moviéndote de un lado a otro para conciliar el sueño, ¡levántate! ¡Trata de mantenerte despierto lo más que puedas! Con el tiempo te verás cayendo como una roca en la cama.

           

 

 


Binswanger: “el Análisis Existencial”

Binswanger, al igual que otros psicólogos existencialistas centran la atención en descubrir en su cliente su relación con el mundo, todo lo que es existe porque estamos en relación con él. “SER ES SER EN RELACIÓN CON”. No es necesariamente una cuestión de discutir la religión o filosofía de la vida del sujeto. Lo que Binswanger quiere saber es “el mundo vivido” El autor busca, en definitiva, el punto de vista concreto de su vida cotidiana.
-Por ejemplo, intenta comprender cómo ve su mundo físico (cosas, edificios, árboles, mobiliario, gravedad…)
-También su mundo social: sus relaciones con otros individuos, con su comunidad, con su cultura y demás.
-Finalmente intentaría comprender su mundo personal. Esto incluye tanto su mente como su cuerpo, en tanto crea que es una parte importante de su sentido de quién es.
-Binswanger también está interesado en la relación con el tiempo. Le gustaría saber cómo percibe su pasado, presente y futuro, para ello emplea las siguientes preguntas: “¿Vives más bien en el pasado, intentando siempre recuperar aquellos maravillosos años? ¿O vives en el futuro, siempre esperando y preparándote para una vida mejor? ¿Percibes tu vida como una aventura compleja y larga?”  Atendiendo al tiempo en el que el sujeto está más centrado, podemos clasificar tres tipos de transtornos: depresión (pasado), ansiedad (presente) o impulsividad (futuro).
-También de interés es la forma en que tratamos el espacio. “¿Tu mundo es abierto o cerrado? ¿Es acogedor o frío? ¿Percibes tu vida como algo en movimiento, como una cuestión aventurera y de viajes, o la ves desde una postura inmóvil?” Ninguno de estos cuestionamientos significa algo por sí mismo, pero al combinarse con los demás a través del proceso íntimo relacional de la terapia, pueden llegar a ser una gran fuente de información.
Los existencialistas podrían preocuparse también en el análisis existencial, por tus sueños, por ejemplo, pero en vez de interpretarlos, te preguntarían lo que significan para ti. Podrían incluso sugerirte que dejes que tus sueños te inspiren, que te guíen, que te sugieran sus propios significados. Podrían no significar nada en absoluto, y podrían significarlo todo.
Por último, Binswanger mantiene que la gente vive de diferentes modos: algunas personas viven de un modo singular, solo y autosuficiente. Otros viven de un modo dual; más como un “tú y yo” que un “yo”. Algunos viven de un modo plural, pensando en sí mismos en términos de su pertenencia a algo más amplio que ellos mismos (una nación, una religión, una organización, una cultura). E incluso hay quien vive de un modo anónimo, quieto, secreto, escondido detrás de la vida.

 


LA TERAPIA DE GESTALT (PERLS)

            En “Sueños y existencia” (Perls):
a)      La primera parte es una transcripción textual de seminarios donde Perls explica lo que constituye las bases de su terapia y los principios organísmicos que la inspiran.
b)      El tema central de la segunda parte son los sueños. Más que mensajes existenciales que a todos nos ocurren, Perls nos muestra su modo de trabajar los sueños. No los interpreta ni elabora teorías sobre ellos, simplemente ayuda al sujeto a descubrir el mensaje que encierran. Al modo como lo hace Perls, el problema onírico aparece simple y obvio.
            La terapia humanística desarrollada por Frederick Perls (1969) une:
a)      El esfuerzo psicoanalítico por traer a nivel consciente los sentimientos y conflictos confinados en el inconsciente con
b)      el esfuerzo humanístico por mantenerse uno en contacto consigo, tomar conciencia, darse cuenta y hacerse cargo de las responsabilidades propias, en el presente.
            Una de las técnicas consiste en entrenar (en cierta forma obligar) al paciente a hablar en primera persona.
            Para conseguir que la gente se responsabilice por sus sentimientos, el terapeuta gestáltico trata de lograr también que la gente utilice otros verbos: que diga “quiero”, en lugar de “necesito”; “he decidido que”, en lugar de “tengo que hacer, o debo hacer…”; y  “no quiero de ningún modo” en lugar de “no puedo”:
            Los terapeutas de la Gestalt también cuentan con el poder de las acciones para obrar sobre pensamientos y sentimientos. El terapeuta pide a los pacientes que representen, actúen, diferentes aspectos de sus relaciones o sus sentimientos reprimidos (es el “role-playing”, teatralización). La meta que se persigue (tomar mayor conciencia y expresar mejor los sentimientos propios) lleva a ser veraz consigo mismo; aunque críticos opinan que fomenta el egocentrismo. Ese valor se encuentra resumido en el credo gestátltico de Perls.

 

 PREGUNTAS PARA EL EXÁMEN

 

1.   La fenomenología adopta un enfoque inicialmente descriptivo haciendo pasar al objeto de estudio a través de nuestra consciencia
       FALSO
2.   Según el modelo de Maslow, la neurosis podría entenderse como una imposibilidad de autorrealización causado por al fijación de un grupo de necesidades
      VERDADERO
3.   De acuerdo con Frankl, la intención paradójica para el tratamiento de las neurosis obsesivo-impulsivas está prescrita por el terapeuta
      VERDADERO
4.   La terapia de la Gestalt se basa en el abordaje sobre los pensamientos y sentimientos a través de las acciones
      VERDADERO
5.   El existencialismo de Binswanger se centra en estudiar la interacción de las personas con su “mundo vivido”
      VERDADERO
Psicología transpersonal
Hacia el final de su vida, Maslow dio el impulso a lo que se llamó la cuarta fuerza en psicología, la cual partiendo de los filósofos orientales, investigaron cuestiones como la meditación, niveles altos de conciencia e incluso fenómenos paranormales. 

Maslow apuntó la posibilidad de alcanzar un estado del ser más allá de la autorealización. Estado en el cual se  alcanza niveles superiores de conciencia, por encima de las necesidades e intereses materiales.

La psicología transpersonal se interesan en esas capacidades y potencialidades humanas últimas que no tienen lugar en las teorías acontecidas hasta la época. La experiencia mística, la autorrealización, la trascendencia del si-mismo,  los fenómenos trascendentes y la máxima toma de conciencia sensorial, y conceptos, experiencias y actividades relacionadas con todo ello.
Las disciplinas transpersonales no excluyen ni invalidan el reino de lo personal sino que los integra en el marco de un contexto mayor que reconoce tanto la importancia de las experiencias personales como de las transpersonales.

La Psicología Transpersonal consiste en el estudio psicológico de las experiencias transpersonales, que son aquellas en las que la sensación de identidad - el yo - se extiende más allá de la persona, abarcando aspectos de la humanidad, la vida, el psiquismo y el cosmos, que antes eran experimentados como ajenos.

Además se puede señalar que las experiencias transpersonales suelen ir acompañadas de cambios psicológicos dramáticos, duraderos y beneficiosos, ya que estas experiencias pueden proporcionar una sensación de sentido y objetivo a nuestra vida (de esto se vale, entre otros, el Budismo), pueden ayudarnos a superar crisis existenciales y despertar en nosotros una preocupación compasiva por la humanidad y el planeta, por lo tanto pueden ser usadas como terapia.

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