Psi 11.- Perspectiva psicoanalítica
December 22, 2006Perspectiva psicoanalítica.
Tanto el modelo psicoanalista como el modelo humanista se incluyen dentro de los modelos subjetivos ya que estiman que lo que singulariza al individuo son sus experiencias íntimas. Sin embargo la teoría psicoanalítica de Freud propuso que la sexualidad infantil y las motivaciones inconscientes influyen en la personalidad mientras que la teoría humanista se centra en nuestras capacidades internas para el crecimiento y la autosatisfacción.
La perspectiva psicoanalítica se basa en la asociación libre; es un método de a exploración del inconsciente mediante el cual el sujeto se relaja y expone todo lo que le pasa por la mente, sin importar si es algo trivial o embarazoso. Freud comenzó a trabajar con la asociación libre cuando vio que muchos trastornos neurológicos de sus pacientes podrían tener un origen psicológico mas que fisiológico ( por ejemplo el caso de Ana O. Quien sufría una parálisis de la mano con la que le dio a beber a su padre agonizante) . Así mediante la asociación libre Freud llegaba hasta el inconsciente del paciente y recuperaba los recuerdos que se habían originado en la niñez.
Para Freud la mente es como un iceberg; nuestro conocimiento consciente es la parte que flota pero la mayor parte permanece oculto, es inconsciente y contiene los pensamientos, deseos, sentimientos y recuerdos. Son ideas y sentimientos conflictivos que sin ser conscientes de ellos nos influyen poderosamente. Para el Freud determinista nada es casual ya que el inconsciente se filtra a través de las asociaciones libres, creencias, hábitos, síntomas de la persona y también a través de los lapsus verbales y actos fallidos. Así Freud también creía que mediante el análisis de los sueños podía revelar la naturaleza de los conflictos internos y liberar las tensiones de la persona.
La idea fundamental es que la personalidad –incluyendo las emociones y las tensiones – surge a partir de un conflicto entre los impulsos biológicos agresivos y tendientes al placer y los límites sociales internalizados que se les oponen.
La personalidad es el resultado de nuestros esfuerzos por resolver el conflicto básico que implica la expresión de estos impulsos para que provoque satisfacción sin provocar culpa o castigo. El conflicto se basa en tres sistemas que interactúan :
El ello es la reserva de energía psíquica inconsciente que lucha constantemente por satisfacer los impulsos básicos de superivencia, reproducción y agresividad . El ello opera según el principio del placer: busca la gratificación inmediata. Por ejemplo un recién nacido estaría gobernado por el ello, ya que lloran para que se satisfagan sus necesidades de inmediato sin importarles lo que sucede en el mundoexterno.
El yo se desarrolla a medida que el niño toma conciencia y aprende a enfrentarse con el mundo real. El yo opera sobre el principio de la realidad: busca satisfacer los impulsos del ello de modo realista que le aportará mas un placer a largo plazo que dolor o destrucción. Por ejemplo si no existiera el yo expresaríamos nuestros impulsos sexuales o agresivos sin represión alguna en cualquier momento que los sintiéramos.
El superyó sería la voz de la concienciaque según Freud en el niño comienza a formarse a los 4 o 5 años y obliga al yo a considerar no solo lo real si no también lo ideal y que se centra en cómo debemos comportarnos. El superyó anhela la perfección, juzgando las acciones y produciendo sentimientos positivos de orgullo o negativos de culpa. Por ejemplo una persona con un superyo fuerte puede ser virtuoso aunque irónicamente se sentirá culpable mientras que otra con u superyó débil se acostumbrará a ser autoindulgente y carente de remordimientos.
Como las demandas del ello suelen oponerse a las del superyó, el yo las reconcilia: la personalidad ejecutora media entre las demandas impulsivas del ello, demandas restrictivas del superyó y las demandas de la vida real y del mundo externo. Por ejemplo un estudiante casto que se siente atraído sexualmente por alguien puede saisfacer las demandas del ello y del superyo al apuntarse a la ONG a la que pertenece la persona deseada.
Para Freud la personalidad se forma en los primeros años de vida. Para Freud los síntomas de sus pacientes parecían originarse en los conflictos no resueltos de la infancia y llegó a la conclusión de que los niños atraviesan una serie de etapas psicosexuales durante las cuales las energías del ello se concentran en distintas partes del cuerpo sensibles al placer que se denominan zonas erógenas.
Así pues Freud creía que durante la “ etapa fálica” los varones buscan la estimulación genital y desarrollan tantos deseos sexuales inconscientes hacia su madre como celos y odio hacia el padre al que consideran un rival. Con esta mezcla de sentimientos los varones supuestamente sienten culpa y temen que el padre les castigue, quizás con la castración. A este conjunto de sentimientos lo llamó Complejo de Edipo basándose en la leyenda griega en la que Edipo mató a su padre y sin saber quién era, se casó con su madre. Con el tiempo los niños se van defendiendo de los sentimientos amenazantes al reprimirlos y se identifican con el padre rival al intentar parecerse a él; es como si algo dentro del niño decidiera “ si no puedes vencerle, únete a él”. A través de este proceso de identificación con el progenitor del mismo sexo el niño adquiere la identidad sexual ( que se refiere al sentimiento de ser varón o mujer).
Para Freud la conducta inadaptada del adulto proviene de los conflictos no resueltos durante la etapa psicosexual. En algún momento de la etapa “ oral”, “ anal”, o “fálica” el conflicto puede producir un bloqueo o fijación de la energía puesta en la búsqueda del placer en esa etapa. Por ejemplo las personas que quedaron fijadas en la etapa oral por ser separados de la madre demasiado pronto o, por el contrario, fueron sobreprotegidos podrían ser personas dependientes o que actuasen con dureza.
Como miembros de un grupo social debemos controlar nuestros impulsos sexuales y agresivos y evitar mostrarlos; a veces el yo teme perder el control en su lucha entre las exigencias del ello y el superyo, y el resultado es una nebulosa oscura de ansiedad desmedida que nos deja un sentimiento de intranquilidad sin saber la causa. En estos momentos el yo se protege a sí mismo con mecanismos de defensa que reducen y reorientan la ansiedad pero distorsionan la realidad:
- Represión: elimina de la conciencia los pensamientos y los sentimientos que despiertan la ansiedad. Suele ser incompleta; los impulsos reprimidos afloran en los símbolos oníricos y los lapsus verbales.
- Regresión: retorno a una etapa mas temprana del desarrollo infantil. Por ejemplo un niño que siente ansiedad en su primer día de colegio experimenta una regresión a la etapa oral y se chupa el dedo.
- Formación reactiva: el yo desplaza de manera inconsciente los impulsos inaceptables y aparecen como los opuestos. En el camino hacia la conciencia la frase inaceptable “ lo odio” se convierte en “ lo quiero”, la timidez se vuelve osadía y los sentimientos de inferioridad se transforman en fanfarronería.
- Proyección: disimula los impulsos amenazantes atribuyéndoselos a los demás. Por ejemplo “ no confía en mi” es la proyección del sentimiento real” no confío en él” o “ no confío en mi mismo”. ( “ se piensa el ladrón que todos son de su condición”).
- Racionalización: generar inconscientemente una justificación para poder ocultarnos a nosotros mismos los motivos reales de nuestros actos. Por ejemplo los bebedores habituales suelen decir que beben con sus amigos para “ ser sociales”.
- Desplazamiento: desvía los impulsos agresivos o sexuales hacia un objeto o una persona que es psicológicamente mas aceptable que el que despierta los ceñimientos. Por ejemplo un niño que siente enojo hacia sus padres puede desplazar este sentimiento pegando a su mascota.
Todos estos mecanismos de defensa funcionan de manera inconsciente y reducen la ansiedad al disimular los impulsos amenazantes.

No conocia esa perspectiva, pero esta genial.
Comment by qatar — February 17, 2009 @ 1:23 am