1. INTRODUCCIÓN:
1.1. Definición:
La fuerza más destructiva de nuestras relaciones sociales es la agresión. Según recoge Myers, en psicología, la agresión es cualquier conducta física o verbal cuya intención es herir o destruir, tanto al expresar hostilidad en forma reactiva o pro-activa como cuando se hace en forma premeditada para lograr un objetivo.
1.2. Multifacetismo y heterogeneidad:
La conducta agresiva es una manifestación básica en la actividad de los seres vivos.
En la persona concreta, la agresividad se puede manifestar tanto a nivel puramente físico (lucha), como a nivel emocional (gestos, tono, expresión facial, volumen del lenguaje como reflejo de rabia o cólera), cognitivo (fantasías destructivas, ideas de persecución propia o ajena) y también a nivel social, que constituye el marco en el que toma forma esta conducta.
1.3. Calificación conductual de la agresividad:
Para Waisinger, en la raíz de la conducta agresiva está la ira. Considerando la existencia de cuatro emociones básicas: alegría, tristeza, miedo y rabia, está última sería la que más próxima a la ira. Recordemos, que tanto la tristeza como el miedo se manifiestan con carácter retractivo (introyectivo) , mientras que la rabia y la alegría tienen un carácter expansivo y están vinculadas, por lo tanto, a la parte expiratoria de la respiración.
1.4. Diferenciación de las conductas agresivas:
Para Wilson, la agresión responde a la mezcla de patrones diferentes de conducta subordinados a distintos fines, por ello clasifica:
a) Agresión territorial: Las señales frente al intruso iniciales pueden, de ser insuficientes, dar lugar a expresiones físicas. Se trata de una actividad horizontal.
b) Agresión por dominancia: En relación con la jerarquización del poder. Se establece en un territorio compartido y se trata de una actividad vertical.
c) Agresión sexual.
d) Agresión parental disciplinaria.
e) Agresión protectora maternal. Más elevada en los mamíferos al comienzo de la lactancia.
f) Agresión moralista.
g) Agresión predatoria: En relación a la obtención de objetos. Un ejemplo sería el robo y la conductas reactivas del mismo (conducta antipredatoria)
h) Agresión irritativa: Se induce por el dolor o por estímulos pricológicamente aversivos.
2. BIOLOGÍA DE LA AGRESIÓN:
Freud argumentaba que nuestra especie alberga no solo instintos de supervivencia positivos, sino también un “instinto de muerte”, que usualmente desplazamos hacia los demás en forma de agresión o liberamos en actividades aprobadas por la sociedad como deportivas o artísticas.
Sin embargo, la agresión realmente varía mucho de una persona a otra o de una cultura a otra como para considerarla un instinto no aprendido. Los factores biológicos influyen en la agresión.
Se pueden considerar las influencias biológicas a tres niveles:
2.1 Influencias genéticas:
Los estudios de gemelos sugieren que los genes influyen en esta conducta agresiva. Si un gemelo monocigótico admite tener un “comportamiento violento”, el otro admitirá lo mismo; los gemelos dicigóticos tienden menos a responder de la misma manera.
Si bien los investigadores buscan los marcadores genéticos que predisponen a la agresividad, uno de ellos ya se conoce: el cromosoma Y. Por ejemplo, la trisomía XYY se asocia con un incremento en las posibilidades de desarrollar conductas agresivas, mientras que los varones que presentan trisomía XXY (Síndrome de Klinefelter) se presentan con una conducta inhibida, astenia y pasividad entre otros rasgos.
2.2 Influencias neuronales:
La actividad cerebral humana es capaz de integrar niveles de agresividad de complejidad creciente. El cerebro humano integra tres subsistemas: el cerebro reptiliano o básico, el cerebro emocional o límbico y el neocortex.
El cerebro reptiliano se vincula con pautas básicas de conducta, entre las que se encuentra la agresión y la dominancia. Supone un tipo de conducta vivida en el presente.
El cerebro emocional, cuya unidad básica es el sistema hipocampo-amígdala se vincula con la vida afectiva. La amígdala se comporta como un sistema fundamental en las situaciones de lucha, permitiendo presentar respuestas más complejas.
El neocortex, nos proporciona la capacidad de anticipar escenarios de lucha, permitiéndonos incorporar el futuro a nuestro presente, y no sólo el pasado.
Por otra parte, se ha demostrado que en el cerebro de los animales y de los seres humanos, existen grupos de neuronas que al ser estimuladas generan conductas agresivas o por el contrario las inhiben.
A este respecto, existen estudios que relacionan la estimulación de la amígdala con la generación de conductas agresivas, conductas también asociadas con una disminución en la actividad de los lóbulos frontales, que desempeñan un papel importante en el control de los impulsos.
A pesar de todo esto, la agresión no se produce al estimular ciertas zonas concretas, ya que ésta es un comportamiento complejo que se produce en contextos determinados. En cambio, existen zonas de neuronas que al ser estimuladas facilitan o inhiben la agresión, haciendo que esta sea más o menos probable que se de si hay provocación y hay o no elementos de disuasión.
2.3 Influencias bioquímicas:
El alcohol, las hormonas y otras sustancias presentes en la sangre influyen en los sistemas antes mencionados que controlan la agresión.
El alcohol, por causas psicológicas y biológicas, desata respuestas agresivas a la frustración.
Entre las hormonas vinculadas, destaca la testosterona, y se ha demostrado la inhibición de la agresividad tras la castración, conducta que se recupera tras la inyección de este andrógeno. El nivel alto de testosterona se relaciona con la baja tolerancia a la frustración, la irritabilidad, la seguridad y la impulsividad.
El alcohol, por causas psicológicas y biológicas, desata respuestas agresivas a la frustración.
Bajos niveles de serotonina se asocian con conductas autoagresivas. Las catecolaminas se han relacionado especialmente con la agresión de tipo irritativo, y la acetilcolina, es capaz de activar la agresividad competitiva, defensiva e irritativa en los animales de laboratorio.
3. Psicología de la Agresión:
3.1 Acontecimientos que provocan aversión.
- Sufrimiento: Puede tener efectos en la formación positiva del carácter, aunque también puede tener consecuencias negativas. En estudios con animales se ha observado que aquellos que han sido maltratados con mayor frecuencia, son los que luego maltratan a otros animales.
- Principio de frustración-agresión: principio según el cual la frustración, es decir, el fracaso en un intento de conseguir un objetivo provoca ira, que a su vez, puede generar agresión. Ante la frustración o el estrés social, los individuos adoptan un comportamiento de lucha o de huida.
Ej. Tras el 11-S los EE.UU. emprendieron una actitud de lucha.
- Estímulos que provocan aversión: como pueda ser el dolor físico, agravios personales, olores desagradables o temperaturas elevadas (cuando las personas tienen calor, piensan, sienten y actúan de manera agresiva).
Ej. La tasa de delitos aumenta durante los meses más calurosos del año.
3.2 La agresividad según distintas perspectivas.
3.2.1 Perspectiva psicoanalítica.
La agresividad es definida como “una tendencia o conjunto de tendencias que se actualizan en conductas reales o de la fantasía, dirigidas a dañar a otro, a destruirlo, a contrariarlo, a humillarlo, etc. La agresión puede adoptar modalidades distintas de la acción violenta y destructiva; no hay conducta tanto negativa como positiva, tanto simbólica como efectivamente realizada, que no pueda funcionar como agresión.” (Laplanche y Pontalis, “Diccionario del Psicoanálisis”, Barcelona, 1974).
Se entiende como una energía psíquica destructiva, y antitética de la libido que; según los últimos trabajos de Freud, pasa a ser un instinto de muerte: el Thanatos. No queda claro, sin embargo, si la agresividad se trata de una mera pulsión de odio y hostilidad, orientada a la destrucción sádica, a veces también masoquista, del objeto, o es una forma de energía psíquica que suministra al ego la fuerza precisa para abrirse camino, superar las dificultades, tener iniciativa y ser asertivo. Según este último punto, al agredir, lo que el hombre hace es reaccionar frente a la frustración y a los conflictos.
Melanie Klein estudió las pulsiones agresivas en la infancia,; que se interpretan con un claro predominio de la acción social en vez del aporte genético, y que Ruther y Giller resumen en los siguientes postulados clave:
- Importancia de las relaciones familiares y de la crianza en los primeros años
- Función central de factores inconscientes intra-psíquicos (el pesimismo antropológico llevó a Freud a pensar que lo reprimido siempre vuelve; que lo inconsciente es reprimible pero no redimible).
- Conducta antisocial es el resultado de un desarrollo defectuoso de la personalidad.
- Algunos casos de delincuencia son el resultado de la manifestación en la conducta de conflictos intra-psíquicos (“acting-out”).
- Manifestaciones agresivas pueden tener un carácter simbólico.
3.2.2 Perspectiva Biológica.
La agresividad tiene un carácter adaptativo en circunstancias relacionadas con el conflicto territorial. La agresividad es entendida como una actividad natural y “expansiva” que sirve para alcanzar determinados propósitos biológicos como son el apareamiento y la comida.
3.2.3 Perspectiva Conductista.
Es importante la imitación y el aprendizaje vicario en la adquisición de pautas agresivas del comportamiento. En este sentido es importante la actuación de los medios de comunicación y de las subculturas de referencia a lo largo de la vida del individuo, ya que muchos tipos inducen este tipo de conductas que no necesariamente se manifiestan como desviadas y antisociales.
Junto con la agresividad extrapunitiva se da también una agresividad intropunitiva, que adopta formas clínicas muy variadas, entre las cuales se cuentan las depresiones reactivas y lo que Seligman ha llamado indefensión aprendida.
3.3 Aprendizaje social de la agresión.
El aprendizaje puede alterar nuestras reacciones naturales, que tienden a ser más agresivas donde la experiencia nos ha enseñado que la agresividad tiene su pago (ej. Niños que crecieron observando conductas violentas suelen imitar lo que han visto). Las culturas diferentes modelan, refuerzan y generan las diversas tendencias hacia la violencia. Por ejemplo, las tasas de delitos son más elevadas en países en los que predomina una gran diferencia entre pobres y ricos. La influencia social también aparece en los altos índices de violencia entre las culturas y las familias que experimentan poco cuidado por parte de los padres. Sin embargo, es importante observar cómo muchas personas llevan vidas bondadosas e incluso heroicas, a pesar de sufrir alguno de los factores de estrés social que nos hace recordar de nuevo que los individuos son diferentes. Al fin y al cabo, la conducta agresiva surge de la interacción de las personas con las situaciones.
Una vez establecidos los modelos de conducta agresiva son difíciles de cambiar; por lo tanto, necesitaríamos modelar y recompensar mejor la sensibilidad y la cooperación desde una edad temprana. Los programas de reformación de padres aconsejan un enfoque más positivo de los conflictos padre-hijo; reforzando las conductas deseables y a encuadrar sus peticiones de modo positivo y no con el modo chantaje (“si no lavas los platos, no te irás a jugar”).
Así mismo, el adulto debe evitar la confrontación en la medida de lo posible, explicarse de manera tranquila y clara, disculparse si es lo adecuado, pedir explicaciones de manera no amenazadora, no entrar en una escalada de las amenazas y gritos, mantener reglas consistentes y una postura asertiva.
3.4 Violencia y Vida social.
Agresión Sexual: Presenta una amplia gama de conductas, unas más complejas, sofisticadas o ritualizadas. Sus formas de expresión y regulación reflejan profundamente el grado de respeto personal que se dan entre sí los miembros de una cultura.
El riesgo que sufre una mujer de que la violen ha variado, pero por lo general es más grande ahora. El riesgo de cometer una violación viene aumentado por varios factores:
- Alcohol: aunque su ingesta no ha aumentado, es de sobra sabido su efecto desinhibidor.
- Pornografía: hubo una coincidencia entre el aumento de las agresiones sexuales y el aumento del negocio del alquiler de las películas de video. Así mismo, la llegada de internet ha ampliado el alcance del material pornográfico. Aún así no son estos materiales los que por sí solos aumentan las agresiones sexuales, sino la aparición en los mismos de escenas violentas en las se representa a la víctima femenina hostil al principio, para al final excitarse y llegar al éxtasis.
Ej. Lo que el viento se llevó.
- Televisión y medios de comunicación: tiene una gran influencia sobre la población ya que al encontrarnos con situaciones nuevas, muchas veces las afrontamos basándonos en los guiones sociales que nos proporciona nuestra cultura. Por lo tanto, ante la aparición de escenas violentas en estos medios, es fácil adoptar esta conducta en la vida real (ejs. Películas bélicas o violentas, series violentas, degeneración de la mujer como mero objeto sexual, programas sádicos y discusiones violentas en programas del corazón).
Videojuegos: Conocemos que ver violencia en forma pasiva eleva las respuestas agresivas a la provocación y disminuye la sensibilidad. La pregunta que nos planeamos, entonces, es: ¿ cuál será el efecto de los videojuegos en los que predomina la agresión, sabiendo que el jugador interacciona activamente?, ¿Muchos se volverán insensibles y cada vez más propensos a la violencia?.
Estudios realizados al respecto, revelan un nivel creciente de sentimientos de hostilidad y de excitación en personas que habitualmente manejan videojuegos. También se ha visto que éstos, pueden preparar los pensamientos agresivos y aumentar la agresión.
3.5 Las percepciones del enemigo.
Nuestra percepción del enemigo tiene varias características:
- Formamos imágenes diabólicas de ellos
- Percepciones de imagen en espejo: la percepción que tenemos de “ellos” como personas no confiables y mal intencionadas, son las mismas que tienen “ellos” de nosotros.
- Sesgo a favor de sí mismo: cada parte acepta el mérito por las buenas acciones y culpa a los demás por las malas acciones.
- Profecía de la autorrealización: se influye en el enemigo para que reaccione de tal modo que puedan justificarlo.
Ignacio Meléndez Librero
Ana Miguel Gutiérrez.